JULIACA

JULIACA

miércoles, 15 de julio de 2015

MUQUI O CHINCHILICO

[Yuselino Maquera Maquera.]
Un mito idealizado de un personaje fabuloso que impresiona a los mineros, cuenta la tradición oral y el testimonio de parte y además por ser común y popular escuchar la historia de este pequeño duendecillo; que adopta variados nombres como Muqui, Chinchilico, Anchancho o Diosecillo de la Abundancia en la Minería, o como se llame. Su figura y aspecto también es variable de acuerdo al lugar y al momento que se aparece.
Este Muqui, es celoso guardián y cuidador de los espíritus de la mina, es una versión contadas por los pobladores que migran temporalmente a la Mina la Rinconada en la Popular Provincia de Sandia, donde la minería artesanal e informal dinamiza la economía de quien fortuitamente se acerca a esos lares a fin de mejorar o elevar sus condiciones de vida. Por lo que mucha gente, en busca de una oportunidad laboral, se dirige a esta zona a veces con la suerte o repentinamente halla la muerte. En estas circunstancias este pequeño personaje celoso guardián de los socavones siempre suele aparecer al amanecer donde se presenta el pacha wiljta, o el alba, es un personaje gracioso, al igual que su oreja, su boca y su nariz.
Arroja llamas de fuego por la boca, su cara, sombrero y vestidura es de color rojizo, muy parecido a un pequeño bombero, no usa calzados, pero si espuelas, que causan gran ruido, es como si lo pusieran un cascabel al gato. Este ruido enloquecedor suele ser una pesadilla para el minero que por casualidad de la vida se topa con él. Su montura es Europea, pues se describe, cabalgar un caballo blanco, pues a veces asumiendo el dueño, amo y/o gamonal de la mina.
Es importante mencionar que las personas de solvencia intelectual y moral han manifestado tener contacto con el muqui, dueño y guardián de las minas.
Cuenta la tradición oral, proporcionado por una amigo que en los socavones de las Minas de la Rinconada allí en la Provincia de Sandia. Algunos mineros percibían la presencia de un ser diminuto y gracioso el cual les jugaba algunas bromas a los que descansaba plácidamente después de una jornada agotadora de trabajo, escondiéndolos sus pertenencias, pintándolos la cara con hollín, o qisima y haciendo muchas travesuras al interior del socavón. Pero cierto día un minero anciano de nombre Julián visiblemente desgastado por el trabajo contó que aquél que lograse atrapar al pequeño duendecillo “tendría la posibilidad de pedirle oro” que este guardaba en su escondrijo: ¡Es el muqui! Gritó espantosamente y en forma mística Julián. ¡Pero cuidado! Advirtió ¡no hay que hacer ningún trato con él! ¡Es muy astuto el bandido! ¡Si es un bandido! Advirtió Julián. Mientras se retiraba del socavón con gritos irónicos y de demencia.
Paso mucho tiempo, tal vez una semana, tal vez un año hasta que el rumor llegó a los oídos del joven minero Víctor. Un joven bachiller universitario que necesitaba atesorar oro para graduarse en la Universidad, recién casado, el cual llegaba cada semana a su casa donde conversaba con su esposa siempre lo mismo: ¿Sabias que el muqui tiene bastante oro? ¿Cuántos años tendrá el Muqui? ¿De dónde sacará todo el oro ese condenado enano?. Así cada semana, para entusiasmado Víctor. Y así cada semana era incesante la preocupación por el Muqui de parte de Víctor, era el tema de conversación más resaltante. Pero las conversaciones se volvieron ideas y las ideas se volvieron suelos y los sueños se convirtieron en obsesión; hasta que Víctor empezó a urdir un plan para capturar al Muqui y con él todo su oro. Ya los mineros de la Rinconada congeniaban la manera amistosa (aunque sin verlo) con el Muqui, ellos le dejaban un poco de coca y cigarrillo en algún rincón de la mina a cambiode éste no los haga víctimas de sus travesuras. El Muqui recogía los obsequios y regalos que los proporcionaban los mineros (o menor dicho el pago respectivo) de manera tan misteriosa que absolutamente nadie sabia cómo, ni cuándo se aparecía. Pero para Víctor, a quién el Muqui se le había convertido en una Obsesión ese ya era un problema resuelto.
Víctor, contra viento y marea, no lo había dudado por ningún motivo ni le tembló ni un suspiro había decidido atrapar al Muqui, aquella noche, para lo cual se fue a hacer guardía junto a los regalos que ese día le dejarían los trabajadores compañeros de Víctor, en el abismo más profundo del socavón. Se tapó con una manta negra dejando una pequeña abertura para los ojos. La zona apenas estaba iluminada por una pequeña antorcha de petróleoy trapo viejo, lo cual le daba un aspecto más misterioso aún aquella situación. Esperó una, dos, cinco horas y nada; pero cuando ya bordeaba las cuatro y media de la madrugada, Víctor quién se había echado a dormir, y de pronto sintió un gran peso sobre su espalda y aún sin moverse abrió totalmente los ojos y se quedó quitoy despavorido escuchando el silencio al interior del socavón. Uy ¡era el Muqui! ¡Y estaba revisando la bolsa sentado sobre la espalda de Víctor! ¡Este es el momento! Monologamente pensó Víctor para si mismo, respirando profundamente. Sí pronunció, es el momento dijo Víctor. Entonces se levantó de improviso, trató de atrapar al Muqui con su manto negro, pero cayó de bruces sobre el piso. Mientras el Muqui se reía como un loco endemoniado e irónico burlándose del pobre Víctor. ¡Anda ponte de pie! Gritó el Muqui. Víctor se levantó y así con la poca luz bajo la penumbra de la antorcha pudo ver al Muqui. – Tayta Muqui, Papacito quiero oro, Werajucha “quiero un poco de oro”. Fue lo primero que pronunció ensangrentado por el pavor y espanto. Pues – Quieres oro, trabaja pue conchatumadre – respondió irónicamente el Muqui. – Verdacito necesito oro, necesito oro, porque, porque mi esposa está enferma. ¿¡y su enfermedad se cura con oro¡?, es que las medicinas están muy caras y no hay, trabajo y en la mina te pagan poco. Respondió timoratamente Víctor. ¡Pues consigue otro trabajo! Seguía burlándose el Muqui. – Por favor, duendecillo de la abundancia rey y amo de las minas dijo Víctor.
Mientras se acervada lentamente al enanito burlón y bufón. Dé un felino salto pudo cogerlo de las manos forcejearon muy poco, pero muy duro y por fin. Ahí en el suelo envuelto en la manta de color negro oscuro se encontraba atado Víctor.
Sí, el Muqui lo había atrapado a él. Mirándolo con cierta ironía mencionó el Muqui algunas palabras en quechua arcaico y se alejó riéndose diabólicamente Ja. Ja .Ja .Ja. Jo. Jo.Jo.Ja Ja Jo. como un loco endemoniado. Mientras envuelto en la manta oscura yacía y reposaba eternamente un gran bulto de oro en forma humana, descansaba en una beta el cuerpo de Víctor.
Y al día siguiente no pudieron hallar jamás el cuerpo de Víctor. Y lo único que hicieron los jornaleros del día siguiente darle un minuto de silencio y una persignada en nombre de Dios Santo y creador.
Mientras tanto la esposa de Víctor, Bertha cansada de llorar y esperar se fue a vivir a Tacna , donde cada noche tenía un sueño muy raro, un extraño resplandor le llamaba a través de un túnel profundo y siempre solía despertarse sobresaltada e irritada. cuando en el mismo sueño se escuchaba una risa vesánica, demente. Porque a Víctor su esposo no le habían dado una cristiana sepultura. Como entre pesadillas le pedía Víctor que este a su lado. pero esa, ya es otra historia.
KHARISIRI
[Por: Juan Choquehuanca Mamani.]
Cuando el sol alcanzaba su cenit del día, y el calor se percibía como el de las fogatas de las noches del 23 de junio; el camino que conducía de retorno sobre la tierra cual culebra andina en su descanso cotidiano, y para hacerla difícil a cualquier caminante del lugar se hallaba cubierta de una fina arena que imposibilitaba su caminata normal, iba empujando mi bicicleta como también mi acompañante, en nuestras frentes se podía percibir las gotas de sudor que recorrían presurosas. Era el paso obligado de todo caminante, era la “compuerta”, lugar considerado para muchos donde rondaba la muerte, habían ocurrido muchos asaltos, robos y hasta muertes; a los costados del camino se yerguen dos ceros muy elevados cuales rascacielos urbanos, en la soledad de los andes.
El silencio era único y sepulcral, sólo se percibía el sonidosuave y callado de nuestros pasos; de pronto comencé a sentir un sueño fino y apacible, mis párpados parecían caer cual telón al final de la función, y mis pies desinflarse cual globo en las manos de un niño; cando parecía que no quedaban más fuerzas en nuestras venas y nuestros huesos se resquebrajaban en mil pedacitos y el sueño nos envolvía en su manto mortal.
Mi acompañante, como salido del letargo infinito en su lucha desesperada gritó de pronto:
¡Yatichiri, tengo sueño, ya me estaba durmiendo!, ¡No sé que me pasa!
Sus palabras fueron como el rayo que recorrió mi ser y sentí que sudaba al mismo tiempo.
¡Yo también!, no entiendo que nos pasa, respondí.
Ya alcanzábamos el final de la “compuerta” de caminos serpenteantes y un recorrido de más de tres kilómetros; apresuramos el camino y al final donde el camino toma una recta perdida en la distancia y pasando unos arbustos de ch”illiwa y jichhu pudimos observar un burrito negro con sus ojos diabólicos, su mirada penetrante y maniatado que pastaba en la tranquilidad del pastizal, y de rato en rato nos lanzaba su mirada.
Al ver el animalito recorrió nuestros cuerpos un sudor frío y parecía que el corazón se nos paralizaba; elevamos nuestro tono de conversación, dijimos hasta groserías con la finalidad de darnos ánimo uno al otro y no caer en los garfios maléficos del kharisiri.
¡Kharisiri!, ¡kharisiri!, exclamamos con desesperación y montando en nuestras bicicletas nos alejamos del lugar como el eco que lleva el viento.
Esta “compuerta” une los pueblos de Quequerana, Ninantaya, Quiriquiri y Nuñuni; con los de Ollaraya, Occopampa, Huayrapata y otros; pueblos perdidos en los enmarañados espacios del noreste de Moho.
El kharisiri o kharisirinaka son personas dedicadas a extraer el sebo humano, para luego comercializarlo con individuos dedicados al negocio rentable de este producto humano, que por su alto valorde cotización no miden las consecuencias que acarrea a la persona que fue extraído el sebo, que puede llegar a morir si no es tratado adecuadamente en el momento oportuno y con los elementos necesarios. Hecho que sólo la medicina natural puede curar en la actualidad.
Este personaje en la vida práctica toma las formas de algunos animales, como: un burro común y corriente, la de un perro negro, un gallo, un plástico negro que conocemos y usamos, pero, se presenta como que es arrastrado por el viento de un lado a otro alrededor del caminante y otras formas que pueden variar de acuerdo a los contextos geográficos.
¿Se imaginan ustedes si nos quedábamos dormidos en ese instante y empujando nuestras bicicletas?.
Aquella mañana don Lorenzo debía llegar muy temprano a la feria de ganado; se levanto de madrugada como era su costumbre; tomó el mate de coca que despedía un olor aromático y agradable que le había preparado su esposa Concepción, era el segundo canto del gallo, mañana frígida y adornada por la luz melancólica y tenue de la luna.
Tomó su poncho, se echó la chalina de vicuña al cuello y su ch”ullu para protegerse del frío lacerante de la mañana. La luna cubría la tierra con su manto blanquecino y él podía divisar el sendero que se extendía frente a él, era un río seco y sólo un hilo de agua corría por su cause, pasó por ella sin problemas y encontró allí un burro que a esas horas de la mañana tomaba su agua. Él con su voz gutural y taciturna dijo:
¡Burro, burro, burro!
Y prosiguió su camino, pero, de pronto volteo y se dio cuenta que el burro que había encontrado en el río venia tras él. Y dando media vuelta dijo al burro:
Carajo, ¿Kunsa aka asnusti muni?, ¡fuera, fuera burro!
Como vio que el burro no se iba y continuaba caminando detrás de él, pensó a la velocidaddel rayo, volteó y con una navaja que siempre llevaba cortó la punta de su oreja y continuó su camino; sin antes sacar un pedazo de periódico sucio y envolverlo en ella el pedazo de oreja.
Cuando habían pasado algunos días doña Concepción que acostumbraba lavar la ropa de su esposo, sintió un olorcillo raro que provenía del bolsillo del saco de Lorenzo y llevando la mano hasta allí se encontró con el envoltorio de periódico y cuando abrió grande fue su sorpresa al ver lo que allí había y llamando a su esposo le gritó:
¡Tata!, ¿Kunaraki akasti?, ¿Jumaxa kuna jaqcha jiwayaskta? Y temblaba de pie a cabeza e imaginaba lo peor.
Lorenzo recordó en ese momento lo sucedido aquella mañana con el burro cuando iba a la feria de ganado y aprovechó para contarle lo sucedido; entonces, entendieron de lo que se había librado don Lorenzo. Aquel burro no era un animal común y corriente, sino como ya sabemos era el “kharisiri” que transformado en dicho animal estuvo a punto de extraer el sebo (“lik”ichsuña”) a nuestro querido Lorenzo; quien aún puede compartir la alegría de su familia al pie del majestuoso Qhapiya.
Aquella tarde cuando el sol reclinaba y el ocaso dejaba sus últimas luces infinitas Donato, el hijo mayor de la familiajugaba como de costumbre con los últimos animales que quedaban fuera del corral de la cabaña al pie del imponente Ch”ila Qullu, su padre que se encontraba a algunos metros de él, al notar la presencia de un gallito de regular tamaño al pie de una roca y extrañado por la súbita aparición de este animal, que presentaba un plumaje muy peculiar, le ordenó:
¡Donato ve y arrea ese gallo!, ¿De quién podrá ser?. Por aquí no existe ninguna casa, se dijo así mismo.
El pequeño Donato que acostumbraba mirar los animales por debajo de sus piernas, se agachó y miró hacia el animal, pero se quedó como petrificado no sabía si creer o no lo que sus ojos veían, de pronto como quien ve un fantasma, se levantó grito y al mismo tiempo que se aferraba a su padre con todas sus fuerzas, y le decía:
¡Awki, Awki, janiwa ukaxa chhankakiti!, su padre sorprendido por la actitud de su hijo no comprendía lo que sucedía sólo atinó a preguntarle:
¡Yuqalla! ¿Kunasa Kamachi? Y su hijo se le aferraba con más fuerza a su cuerpo y sudaba como si hubiera participado en una competencia de maratón, sólo atinó a señalarle con sus manitas con dirección al gallo.
Volteo para mirar al gallo y éste ya se encontraba parado sobre la inmensa roca, hecho que era muy raro en estos animales y por lo avanzado de la tarde. Quiso ver lo que su hijo había visto al agacharse y mirar por debajo de sus piernas y/o entrepiernas; cuando miró al gallo ya no estaba, sino que, solamente pudo ver desaparecer detrás de la inmensa roca la cabeza de un hombre con una cabellera bastante crecida y chascosa. Y dirigiéndose a su hijo, lo acarició al mismo tiempo que le decía:
Jani jachamti wawa, ¡kuna purkiriyapunchi!. Utaru sarxañani.
A los pocos días se enteraron que la esposa de su vecino quien vivía al otro lado del cerro en la cabaña de P”axra Jaqhi, se encontraba enferma, luego de haber comido chicharrón de chancho que la familia había preparado por la alegría de haber culminado el recojo del ch”uñu y tunta que fue muy abundante y la época de heladas ya se iba, terminaba junio para dar paso al mes de las cometas en la zona.
La pregunta quedaba flotando aún, ¿Qué había visto aquella tarde Donato? Y asustarse como lo hizo, su padre estaba muy inquieto todos esos días, pero, no quería recordarle el mal momento vivido por su hijo; finalmente, llegó el momento de conversar sobre el tema, cuando toda la familia se encontraba reunida en la noche después de haber cenado, frente a la pregunta de su padre Donato narró lo que había visto:
Kunawrasati uñttha ukaxa, uka qala k”uchunsti janiwa kuna chhankasa utjkataynati, uka jach”a qala k”uchunsti maya ch”iyara isini, ñik”utasa t”ampa, nayrapasa ninjama sank”iri phiru jaqikiwa sayaskataynaxa.
Efectivamente, lo que Donato había visto no era un gallo, sino, una persona extraña con características extravagantes, con ojos que brillaban como la brasa del fuego y su ropa completamente negra, hicieron que el niño se asustará aquella tarde como lo hizo.
Como ya se dijo, el “Kharisiri” puede tomar la forma de distintos animales y objetos cuando tiene que atacar a las personas y sacarles el sebo (lik”ichsuñataki), y lo puede hacer en cualquier momento del día y en el momento menos pensado y en el lugar menos indicado.
Existen algunos elementos que permiten contrarrestar su ataque, como: el ajo, qañiwaku, llevar puesto alrevés alguna ropa interior, y hacer un nudo la punta del poncho; y otros de acuerdo a cada zona. Las personas que son sacados el sebo, pueden estar sin mostrar mal alguno hasta por dos meses a más; su mal se manifiesta cuando el individuo consume carne de chancho, pescado y/o toma licor (generalmente cerveza), antes de ello puede mostrarse como persona sana, pese haber sido extraído el sebo.
En la casa todos se hallaban muy acongojados, doña Lidia había sido sacada el sebo por el “Kharisiri”. Sentía unos dolores intensos a la altura de la cintura y esta se quería partir, le incomodaba sentarse, el estar echada también, ninguna posición era cómoda, y el dolor era insoportable. El curandero de la zona había detectado su mal a través de la orina de la enferma; sudaba bastante. El curandero hacia saber a su esposo que debería conseguir en forma inmediata lo necesario para el tratamiento.
Tata, jichhasti k”atakiwa arumanthpachataki akanaka jakinita; jichhaxa jaqi lik”i umantayawtanpilla, ukasti, kunjamsa jichha aruma makipaykaniwa.
El curandero le preparó una lista de las cosas que debía tener a mano inmediatamente si quería salvar a su esposa de la muerte que era inminente. Manuel miró la lista que el curandero le había entregado, y exclamó:
¡Kunaraki nayatakixa!, ¡Uka kharisiri, katjakiriktha wallpa lluch”spunwa lluch”iririktha!. Masticaba su dolor y pena la mismo tiempo y se prestaba a salir en busca de lo que le habían pedido el curandero, para el tratamiento de su esposa, quien dormía momentáneamente después de haber tomado el primer medicamento (sebo humano) que le dio el curandero.
Debía conseguir un cordero negro, era fundamental para su tratamiento, luego de haber caminado gran parte de la noche, llegó al amanecer a la cabaña de su compadre quien vivía al pie del imponente Maräwi, le parecía extraño que su compadre lo visitara desde tan lejos, lo recibió con bastante alegría, luego de desayunar el delicioso potaje consistente en sopa de phatasqa y carne fresca de cordero, acompañado de un delicioso plato de ocas sancochadas preparado por su esposa, don Marcelo al ver a su compadre tan apenado entendió que necesitaba de su apoyo y le expresó:
Kumpari, ¿Kunaxalla wakischi?, sinti llakitaraktasa. Manuel mirando el corral de las ovejas de su compadre, exclamó:
Uka ch”iyara uwijamalla alxt”awita, jani ukasti warmijasa jiwaspawa. Al mismo tiempo que le explicaba la razón por la que tenía la necesidad urgente de un cordero negro y por lo que había caminado durante parte de toda la noche.
Luego de despedirse de la casa de su compadre Marcelo, retornó a la suya donde su esposa se encontraba convaleciente, llegando a su casa se preparó para iniciar el ritual de la curación. Sólo esperaba la llegada del curandero. Y se decía a sí mismo.Akampikuchawa warmijaxa waljtaniwa. Y su pensamiento recreaba los momentosfelices conjuntamente a su esposa e hijos

lunes, 13 de julio de 2015

UBICACIÓN GEOGRÁFICA DE JULIACA


Mapa Político de la Provincia de San RománGeográficamente la ciudad de Juliaca se encuentra ubicada en la provincia de San Román, que pertenece a la Región Puno del Perú, continente Americano, según las coordenadas, su ubicación es de 15°29'24'' de Latitud Sur y 70°08'00'' de Longitud Oeste del Meridiano de Greenwich.
Juliaca es una de las ciudades que ha sido mayor beneficiada con su ubicación estratégica en el Altiplano Peruano, al Nor-Oeste del lago Titicaca, pues se convierte en un eje geográfico, comercial, de comunicaciones y punto neurálgico para el desarrollo de la Región Puno.  
Altitud:
Pertenece a la Región Suni. Zona Central: 3825 msnm. Zona del Aeropuerto: 3824 msnm. Cima del Cerro Monos: 4139 msnm.

Limites:
NORTE Distritos de Calapuja (Lampa), y de Caminaca (Azángaro).
SUR Distritos de Cabana y Caracoto (San Román).
ESTE Distritos de Pusi (Huancané), y de Samán (Azángaro).
OESTE Distrito de Lampa y Cabanilla (Lampa).
La ciudad de Juliaca se constituye de un relieve plano (en su mayoría), pero como ciudad de la sierra tiene pequeños ramales de la Cordillera de los Andes que rodean la ciudad.
Las lagunas de Chacas y Escuri junto a los rios Cacachi y Maravillas propician el desarrollo de la flora y fauna en sus diversas especies. 
Clima:
En el clima influyen los dos factores anteriores y la altitud por eso su clima es frígido con escasa humedad que varía por estaciones del año, en algunas temporadas como en el mes de agosto soporta fuertes corrientes de viento, precipitaciones pluviales en verano.
División Política:
Políticamente la provincia de San Román está dividida en cuatro distritos:
  • Juliaca
  • Cabana
  • Cabanillas
  • Caracoto

HIMNO A JULIACA


El Himno a Juliaca es una composición escrita por Luis Rodríguez Ortiz, con música de Jorge Rivera del MarEl clérigo epañol Bartolomé Barceló en 1914 inspiró un incipiente himno que se extinguió por falta de divulgación. El actual himno se inauguró con el advenimiento de laprovincia de San Román.

CORO

Juliaca hervor de voluntadalma tendida al porvenirlos clarines de luz del solanuncian tu primer laurel.Himno viviente de la acciónrenueva Juliaca tu fey que zumbe en fiesta el panalporque has ensanchado tu hogar.

ESTROFAS

Forjando el voto de nueva vida
ayer ungimos nuestro ideal
por cuyo soplo florece el triunfo
de tu gallardo nido cordial

Un gran futuro Juliaca labra
y con los manes de San Román
el vuelo tiende de sus anhelos
surgiendo todos a trabajar

Ciudad andina de entraña fértil
copela en que arde la actividad,
la dicha casta tu nos prometes
¡Oh! Pueblo fuerte y de corazón

Señal de rutas, colmena de ansias
Juliaca tierra de promisión.
A ti se entrega la senda virgen
por donde cruza el paso tenaz.

Amor a ritmo de la energía,
pasión al surco germinador;
así conquistan tus hijos siempre
el hondo goce de la emoción.

Arriba ya los blasones puros
grabados por el alma febril
el sol te baña en claror fecundo.
¡Tu gloria clama a trabajar!.

SÍMBOLOS DE JULIACA


Bandera de San Román.pngEscudo juliaca.png

sábado, 11 de julio de 2015

LOS ONCE MILLONES DE ORO


Hemos considerado, en forma breve, remontarnos a la historia de los jesuitas; para que el lector saque sus propias ideas o conclusiones. En el año de 1975, el ilustre historiador  de la iglesia catedral HERGENROETHER, al querer narrar “la supresión de la compañía jesuita”; escribió “la compañía de Jesús”, por la notaria laboriosidad de sus hijos, había obtenido gran difusión en todo los países católicos y una singular eficacia.
Pero no el faltaron poderoso enemigos, los protestantes de todas la confesiones; los jansenistas, los miembros del parlamento, gobernados por ellos y los doctores de la sobona en Francia; los hombres de estado adverso Alos derechos del papa; personas celosas de la fama de la compañía; religioso de otras ordenes, literatos, gente de la iglesia; de abuso en la confesiones, acaparan dominio y poderío temporal, de ingerirse en la política.
De no obedecer Alos mandatos de los papas, despreciar Alos obispos, de orgullo de codicia y otras muchas acusaciones. Esparció contra ellos  mil calumnias y trabajo  por indisponerlos con el rey; acusándoles de promover  revoluciones en la misiones, colonias y de haber confundido en el paraguay un reino jesuítico; todo esto forjó a un decreto. Expulsándoles de las misiones. En parte exagerando  en parte inventando.
La tempestad empezó en Europa, ante una andanada  de calumnias, paulatinamente empeoro el problema, hasta que las cosas  de sus domicilios; de la compañía; vieron ce rodeadas de ellas, llevando a puerto  de mar, embarcados a montones y dirigidos hacia los estados pontificios  sin piedad alguna a enfermos o decrépitos
Solo después se publicaba la pragmática sanción, con la completa supresión en todos los dominios españoles (las colonias especialmente el Perú)
En vano protesta el papa, el arzobispo de tarragona, el obispo de cuenca , y cuantos reprocharon  el tiránico proceder; fueron  perseguidos con fiereza; a los jesuitas se les amenazo con pena de muerte, si volvían ;las calumnias  crecían  en Francia y España ;  especialmente en la misiones de jesuitas de América, circulaba grandes calumnias  de “ trafico ilicitote tesoros escondidos” ; de revoluciones promovidas por los jesuitas, de un reino jesuítico en el cual un hermano coadjutor, llamado  Antonio; se había proclamado  rey, causando hilaridad, acaso celo y cólera.
Los comunistas encargados de pones en obra la supresión procedieron no pocas veces  de la manera brutal, saqueando iglesias, buscando” tesoros escondidos” maltratando y apropiándose los bienes de los jesuitas.
 En el viejo mundo; los seguidores de san Ignacio  de Loyola, sufrían terribles castigos, sanciones, humillaciones, destierros, tuvo repercusión especialmente en el Perú; la compañía de Jesús, orden que fue fundada en 1534; fueron expulsados del suelo inca.
Los jesuitas que estuvieron  en el pueblo de Juli, conocida como la “pequeña roma” por la cantidad de iglesias protestantes diferentes artes sacros, era el lugar donde los clérigos desempeñaban sus labores sacerdotales de fe, así como también dedicados a otros menesteres, conforme vayamos desgranado, toda las trama de semejante empresa.
Los jesuitas al ser expulsados de nuestra tierra, en el año 1767 como se comprenderá mediante la historia, nos  hemos enterado, la orden estaba muy cuestionada, hubo enfrentamiento entre papas y reyes, personajes de gobierno, representantes d ellos poderes de la universidad etc.… los clérigos , salieron apresuramente y como pudieron; la mayor  parte de jesuitas depositaban sus pertenecías en “ petacas” baúles de cuero; donde llevaban algunas piezas o monedas de oro y plata ; piedras preciosas, cubiertas de oro y plata , eran sus bienes .
Los sacerdotes son rango y antigüedad en la orden; al permanecer casi dos siglos en tierras de los incas; día a día mes a mes tras años fueron atesorándose de metal amarillo y estos fueron   estos fueron convertidos en monedas o pesos de oro; por la indagaciones realizadas, estos eran el grosor y tamaño similar al moneda de 9, 10 y 12 decimos de plata; imaginemos; el trabajo arduo, sacrificios y penoso; realizado por hombres que entrañas de las montañas el metal precioso.

La colección fue en toda la comarca, desde puno hasta la ceja de la selva, sandia, Carabaya; desde el Cusco hasta arequipa, desde La Paz hasta Potosí y sucre y otros lugares remotos; por el codiciado metal cuantas vidas quedaron en las minas, cuantos enfermos sin bazos, sin piernas, cuantas lagrimas, recuento  de todas las peripecia sufridas.
Retornemos a Juli; producido el origen de la expulsión de los jesuitas; afanosamente  premurieron del transporte, pensando en que  medios iban a trasladar el contingente  de la carga tan pesada; máxima si tenemos en cuenta, que la travesía era hasta el primer puerto al mar, es decir hasta Mollendo.
Sin pensarlos dos veces con la celeridad que el caso demanda; reunieron  bestias de carga, mulas, caballos, llamas, huanacos, etc. Se calcula que fueron 1250 bestias de carga, pues cada uno tenia que soportar e peso de 800 monedas del preciosos metal.
En la travesía las llamas y huanacos, resultaron las mas débiles por su contextura física; tenían que soportar el peso de la carga, el rigor que aplicaron los arreadores con látigo sobre las bestias, por las ansias incontenibles de llegar a su destino, el escaso alimento y agua por la falta de tiempo; todas las peripecias mermaban las condiciones físicas, por otro lado en el día del sol sofocante contribuían al cansancio y agotamiento, por la larga jornada; los religiosos, acompañantes y arreadores estaban contra el tiempo.
La angustia la desesperación y la ambición; los inducía, los obligaba a sacar como a de lugar el ingente cargamento de oro; no importa Acosta de la muerte masiva de las bestias de carga tenían que poner el hombro por el sacrificio, sudaban copiosamente en el día; y por las noches el frió que calaba los huesos; por el cambio brusco de temperatura, cogian terribles resfrios la pulmonía fulminante y la muerte inexorable, la travesía fue realmente llena de contratiempos; lo que importaba era tener a buen recaudo y salvar su cuantiosa fortuna.
Desde el pueblo de Juli, en el trayecto habían hecho su paso por los pueblos de Ilave, Acora, Platería, Chuchito, llegando a puno hicieron un breve descanso, para luego continuar.
Llegando a Paucarcolla, en este paraje prácticamente las bestias de carga estaban diezmadas, muchas de ellas habían sucumbido, a consecuencia del cansancio; por la falta de alimento y agua los cambios de  temperatura muy acentuados.
Otras totalmente débiles por la sobre carga del preciado metal y por otro lado, las horas los días eran una eternidad, tremenda y fatigosa; a duras penas llegaron al paraje Caracoto; era casi imposible continuar  mas adelante, seguramente los seguidores de San Ignacio de Loyola, estaban convencidos de que la empresa prácticamente quebró; estamos seguros de que ellos presagiaban, que las condiciones era irrealizables, estaban consumadas.
Era una quimera continuar la travesía, hasta la ciudad blanca de Arequipa; luego pensar en un sueño irrealizable pretender llega Mollendo y luego enrumbar a la madre patria  España; eran esa época como pretender llegar hacia la luna.
Allegar a la cuidad de Juliaca; tenían ya el convencimiento, que era mas imposible continuar con el derrotero planificado, en cuanto al transporte, era desolador el cuadro, era espantoso, es decir lo menos, los animales una tras otra morían; por el sacrificio cometido; eran incontenibles, la enfermedad, el hambre, la sed incluso los acompañantes y arreadores, también enfermaron por el esfuerzo sobrehumano, muchos fallecieron.
Los clérigos se miraban unos a otros, como queriendo encontrar una respuesta o una imaginación salvadora; se sentían impotentes, sentían que no podían hacer nada: y que de las manos se les escapaba el preciado y portentoso tesoro.
L a caravana se posesionó, al pie de los Apus Wayna Roque y la prolongación de Apus Monos Esquen; en este lugar existe hasta nuestros días una fuente de agua, originada naturalmente por un “ojo de agua”, denominada “patalla”; en dicho paraje descansaron, clérigos, arreadores, acompañantes y animales de carga de los pocos que aun quedaban ; no daban para mas; los frailes con las miradas perdidas, las bocas amargas, los labios secos; temblorosos, por acción del viento gélido y por la desesperación todo junto, una y otra ve4z se preguntaban, QHE HACEMOS POR FAVOR QUE HACEMOS; La caravana, quedo definitivamente aniquilada y sin poder moverse.
Ante la realidad los jesuitas determinaron, que los pocos hombres acompañaban y la convocatoria de otros quienes fueron llamados; día y noche, tarde y mañana; trabajaron en la apertura de un túnel, con barrenos, cinceles y combas, hicieron un boquerón en la mitad del cerro Monos Esquen (prolongación); en este túnel introdujeron el cuantioso caudal; no había otra solución.
El tiempo apremiaba, ahí tenemos los once millones de pesos de oro; con las providencias del caso, casi en secreto taparon el túnel y en los alrededores sembraron unos espinos como señal, para un posible retorno de los jesuitas, con el correr del tiempo se convirtió en un bosque de espinos, llegando a medir 5 a 6 metros de altura.
Desde entonces la prolongación de Apus Monos Esquen, toma el nombre del cerro “Espinal”; propios y extraños enterados de esta posibilidad de esta existencia del maravillosos tesoro; a despertado mucho interés, especialmente los expertos en la búsqueda de los famosos “tapados”, ahí entra el pétreo Apu Espinal; guardando en sus entrañas el cuantioso metal preciosos, el tesoro escondido, los ONCE MILLONES DE ORO.

EL NIÑO Y LA SIRENA


Resultado de imagen para NIÑO Y LA SIRENAUna pareja de jóvenes, recién  casados, que vivían en la Isla flotante de los Uros, querían tener hijos, pero no podían; para esto, un día la mujer se acercó a las orillas de la Isla y le pidió al Lago Titicaca que le dé un hijo para que lo cuide y crié muy bien
Cierto día, la mujer estaba haciendo las cosas de su casa y sintió un llanto que venia de la parte posterior de su casa ella salió para ver que era, entonces se dio con la sorpresa que el lago de había concedido su deseo de tener un hijo y le regaló a un bebe muy rubio.
Esto fue la noticia principal para los habitantes de la Isla, pasado el tiempo el niño creció y ya tenia  6 años y le gustaba la pesca como a su padre; un día su padre le comentó que en las aguas del lago Titicaca se aparecía una sirena  los niños obedientes y educados y a su vez les concedía deseos y peticiones, el niño entró en una inquietud profunda a causa de lo que su padre le contó, a partir de ese momento el niño salía solo a pescar al borde de la Isla.
En cierta oportunidad, después de lanzar el cordel junto con la carnada y el anzuelo, pensó si se le apareciera la sirena ¿Qué le pediría?, en su corazón solo pensó en un juguete; un rato después el cordel comenzó a avisar que había caído un pescado, pero grande fue la sorpresa cuando vio que el anzuelo se había enganchado en el hombro de la sirena, sangraba de gran manera. La sirena le pidió que la deje ir y que no la maltrate, el niño le hizo caso y al dejó libre, pero antes de irse, la sirena dijo que le pidiera un deseo, el  pidió un juguete, la sirena se zambulló y después de un rato salió con un lindo torito de barro, que se lo dio al niño; el lo recibió muy feliz, al ver este gesto, la sirena le dijo que cada vez que quiera algo sólo venga a pescar y ella subiría a conceder su deseo.
El niño y la sirena se encontraban de manera muy frecuente; hasta que en una oportunidad, la mamá del niño rubio cayó muy enferma y no se podía curar, viendo esto los habitantes de la Isla dijeron que la mamá se sanaría, siempre en cuando, el niño se vaya a otro lugar a vivir; viendo esto el padre hizo la decisión de sacar al niño a una Isla muy lejana y dejarlo solo allí. Al enterarse, el pequeño se lo contó a la sirena, quien viéndolo llorar le propuso que se fuera con ella a vivir; pero también le hizo recuerdo que si le hacia una petición ella se la concedía. Entonces el niño le dijo que la sanara a su mamá; la sirena se zambulló y sacó del fondo del lago unas hojas y el  dijo que el prepare un mate. El pequeño corrió a su casa y después de convencer a su padre, le prepararon la infusión y se lo dieron a beber; ella reaccionó y se sanó, pero entró la inquietud a los habitantes para preguntarle al niño de donde había sacado esas hojas que no había en la Isla, el les contó pero no le creyeron.
Tiempo después la Isla recibió una gran tormenta del lago que casi se hunde, lo cual también culparon al niño, les dijeron a sus padres que tenía que sacar definitivamente de la Isla y llevarlo muy lejos.
El pequeño se enteró de esta decisión y otra vez contó a su amiga la sirena, ella otra vez se lo quiso llevárselo, pero antes le entró la ambición a su papá de las cosas que la sirena podía hacer y le manifestó a su hijo que si de nuevo se encontraban con la sirena le pidiera oro y plata.
Sucedió como su padre tramó, tuvo el oro y la plata,  también el padre se los contó a los habitantes y ellos pusieron de acuerdo para tender una trampa a la bella sirena para obligarla a decir de donde traía el oro y la plata; cuando el niño quiso advertirla ya era demasiado tarde, ella había caído en la trampa de los hombres, los cuales lo llevaron a un lugar seco para hacer que confiese el origen del oro y la plata, pero ella solamente se podía comunicar con el niño, entonces la combaron a maltratarla, luego trajeron al niño; al verla, el pequeño niño rubio corrió hacia la sirena, ante la mirada atónita de los habitantes ella empezó a transformarse perdiendo la cola hasta convertirse en una mujer rubia, al niño le salió una cola como de pescado luego saltó al agua del lago y se escapó.
La sirena murió dejando escapar a su pequeño porque ella, era la verdadera madre del niño, como retribución a los malos actos de los pobladores, el niño hizo una maldición para que vaguen por todo el Lago Titicaca y no tengan un lugar fijo donde vivir.
Rocío Pocohuanca Pari

CHARLY Y SUS AMIGOS

CHARLY Y SUS AMIGOS
Resultado de imagen para duendesSucedió en el sector de la rinconada, segunda etapa; un hecho inverosímil muy aparte de otros, con características paradójicas ; como la “procesión  de muchos fieles”,que suelen salir ,acercándose la media, noche cuando no hay moros en la costa , es decir cuando no hay gente transitando  en la hora “nona”;portando velas hasta su paso con dirección al cerro “pan de azúcar”;y por ese sitio se pierden o desaparecen misteriosamente; será quizás un “tapada”;vayamos a saberlo también nos hemos informado que en los sitios donde existen vertientes naturales se agua ,llamados “ojos de agua”;que los hay en varios sitios de la segunda y tercera etapas, de la rinconada; se ven cosas extrañas, se afirma que en estos lugares hay encantamientos, se advierten efectos extraños,  se dice también que hay cosas “pesadas” aseguran  que varias personas han visto a “entes”, no identificados  parados en la puertas; y en las gradas de estas, y luego misteriosamente desaparecen.
Pero el hecho que nos ocupa es insólito, un joven llamado “charly el gordo” un joven popular entrado en la madurez, cierto dìa estuvo en un compromiso; como ingirió bastantes bebidas espirituosas, recogió, aproximadamente alas  10 p.m.; y al hacer su paso por la plaza Bolognesi, reaproximo a la botillería “la cajita”
En este establecimiento converso con algunos beodos que estaban en malas condiciones etílicas: de pronto se le acercaron unos chicos  y lo llamaron por su nombre CHARLY, CHARLY…….vamos a tu casa; el accedió al requerimiento; uno de ellos le agarro la mano derecha y el otro la mano izquierda, y así cantando en grupo se encaminaron dirección ala rinconada.
Al paso por la calle Loreto, estaba se encontraba desolada no había ni alma, ni un solo mortal; no había vehículos; no había nadie; entonces el grupo formado  por enanos, según charly eran niños buenos; todos agarrados de la manos, al medio charly; cantando y bailando seguían su camino; justamente  en ese momento  era las 12 p.m., suelen ocurrir efectos inesperados.
Resultado de imagen para duendesLuego hicieron su paso por la plaza Grau; pasaron por la calle callao 1ra cuadra para luego volver ala calle  allende; siempre cantando y bailando, charly  siempre alegre y entusiasma por la grata compañía  de sus amiguitos, cantando a vos en cuello el estribillo “Ahijó, ahijó…… Ahijó, ahijó, nos vamos a  emborracharnos  vamos a emborrachar, ahijó, ahijó.
 En ese momento era aproximadamente la una o dos de la madrugada; el vecindario duerme placidamente; pues el cuerpo entra en reposo absoluto; como se dice el sueño es pesado; nadie despierta, por más ruido que se haga.
Charly sus amiguitos, siguen cantando y bailando, sin darse cuenta, que se encontraban en la puerta de la casa de charly, contrariado por al compañía de sus amigos de su pareja; no les dio ni la mas mínima importancia, soñolienta como estaba, se dio media vuelta y se metió a su cama, con la cara contra la pared; para no ver a los amigos de su pareja; estos seguían haciendo alboroto. Chascarro y bulla incesante, continuaban cantando y bailando  el estribillo… ahíjo ahíjo…
Por el tremendo alboroto, los vecinos, despertaron, se mortificaron en demasía; pues era las 3 de la madrugada, convinieron, que mejor la llamada de atención fuese al dìa siguiente, y no en el momento para evitarse contra tiempos.
Mientras tanto, en el interior de la casa de nuestro común amigo charly, el y sus acompañantes, proseguían cantando y bailando; haciendo bulla y bochorno; era talla alegría  de charly, que no se percataba de quienes eran sus amiguitos, además el abúndate trago que tomo; estaba adormecido y no se daba cuenta quienes lo rodeaban.
El curso de la algarabía. Se produjo un pugilato, se dieron de lama, puñetazos, puntapiés; todos contra todos nuestro amigo salio con la peor parte, así y todos, les prodigo alojamiento, terminada la gresca; desarmo otra cama; colchón, frazadas, sabanas almohadas los puso en el suelo, y se acostó con los amigos; estos como eran tan pequeños, sin ninguna dificultad se acomodaron y tranquilamente durmieron.
Resultado de imagen para hombre ensangrentado en su camaAl despertarse charly, se encontró con la novedad que estaba totalmente ensangrentado, por la lucha sostenida con sus amigos; otra sorpresa, como era posible que todos sus amigos habían podido acostarse en una sola cama y otra confusión era, porque su esposa no sintió nada durmió profundamente con la cara la pared; en sus sueño, escuchaba las voces conocidas de sus amigos.
Recién cuando se despertó, ella se percato de la sangre embarrada en el rostro y ropa de charly; la cama en el suelo, perfectamente tendida, no daba señales de haber sido ocupada.
Los vecinos no tuvieron la necesidad de llamar la atención a charly; pues estos de dieron cuenta de quienes eran los que armaron tremendo jaleo; nuestro amigo bohemio y su pareja, por deducción  y las evidencias bien claras, y después  de dialogar confidencialmente y en voz baja, también se dieron cuenta que los amigos acompañantes de los cantos, bailes, broncas y golpiza, no eran mas que “DUENTES TRAVIESOS “.
Desde entonces charly ya no se amanece, si se presenta la oportunidad de libar licor, ahora tiene mucho cuidado se recoge a su domicilio lo mas temprano posible. Los habitúes dedicados a las bebidas espirituosas deben seguir tan convincente.
  

FRAILES SIN CABEZA

LOS FRAILES SIN CABEZA
La provincia de San Román Juliaca, en 1 926, recién era elevada de distrito jurisdicción de Puno a provincia, llamada San Román; con su capital Juliaca; en esta época paulatinamente, crecía su población y también su comercio, nos remontamos a 1 926- 1930; algunos moradores de este próspero pueblos, se recogían a altas horas de la noche; los noctámbulos trabajaban en horas extras, otros asistían a reuniones de clubes, otros a Juntas Directivas de Instituciones, en muchas veces las sesiones se prolongaban hasta la media noche.
En esa época las personas caminaban, mayormente en lo que era el “Pueblo Viejo”, o sea todo lo que constituye hoy la plaza de armas, ante plaza Santa catalina; pues bien; el “Pueblo Viejo” lo conformaban las calles adyacentes, calle Jáuregui, ica, 2 de mayo, Salaverry, Calixto Aréstegui, Junín, Lampa; y todo lo que es el Barrio Santa bárbara:
Naturalmente que en ese entonces no existía otras calles, algunos canchones abandonados; los noctámbulos los pasaban forzosamente por la antes Plaza Santa Catalina; los trasnochadores, antes de despedirse y luego encaminarse cada quien a sus domicilios.
Por las esquinas en grupos se ponían a conversar sobre algún acontecimiento digno de ser, especulado, analizado etc.
En una de tantas veces, cierta noche un grupo de nocherniegos, que tenían por costumbre dialogar en las esquinas por varias horas, de pronto escucharon,… un ruido de espanto, un chirrido áspero y fuerte que pelaba  los huesos.
Los noctámbulos, se pararon contra la pared; para percatarse que sucedía y de donde procedía el espanto ruidoso; paulatinamente se les iba apoderando el temor y el susto natural; les iba invadiendo el temor corporal, involuntariamente se movían sus cuerpos; comenzaron a palidecer y los latidos del corazón fueron en aumento; el alumbrado deficiente, no facilitaba la visión, el cielo encapotado era otro obstáculo.
De pronto se despejaron nubes y dejaron un claro en el cielo, la luna llena, alumbró justamente todo lo que constituye el “Pueblo Viejo”.
Fue el momento en que las personas confundidas y miedosas, … vieron con asombro y con el aliento contenido; como se abría lentamente la puerta grande del templo siempre acompañado con el ruido fuerte que crepitaba;
Pasaron unos momentos cruciales; que parecían una eternidad; en el interior primeramente se vio el humo denso del inciencio; que salía al exterior; transcurrieron unos minutos, aparecieron las figuras inconfundibles de los clérigos, una veintena de ellos en columnas de dos; con la capucha puesta;… con paso lento, muy lento se dirigían al atrio del templo, se paraban por breves momentos, luego procedían con su caminar procesional, pasaron lentamente la calle (hoy calle salaverry)  para luego llegar a la plaza, el viento incesante silbaba y en otros momentos el viento parecía que lloraba, semejante a las voces de espíritus, acompañados de aullidos de los perros macilentos y vagos que no faltaban.
La columna de frailes, continuaron su paso procesional, los trasnochadores no salían de su asombro; por que los cuerpos de los frailes, aparentemente estaban configurados normalmente pero; las capuchas negras no abrigaban rostros ni cabezas;
A las alturas de la antigua pileta de fierro que existía en el centro de la Plaza, los nocherniegos se restregaban los ojos y atónitos se percataron que los frailes no tenían cabezas;
El viento seguía con sus silbidos raros, a veces el murmullo del viento parecía quejidos; también se  escuchaba el bisbiseo de los rezos casi intangibles, con voces roncas y entrecortadas; el grupo peligroso en columna de dos, se acercaba lentamente al colegio San Román los trasnochadores fueron testigos, vieron como la puerta del colegio, se abría lenta y misteriosamente;

Los frailes siempre en columna de dos, se introdujeron pausadamente, rezando guturalmente, y en igual forma la puerta se cerraba automáticamente, sin que ningún mortal lo hiciese.
Recuperados del susto, las personas que presenciaron todo lo acontecido en la plaza Santa Catalina; percibían en el ambiente una bruma desacostumbrada, con olor penetrante de incienso y sahumerios; acompañado del viento que parecían quejidos, con silbidos nunca antes escuchados; estos, se persignaron y rezaron en voz baja.
Alguien dijo, esta visión de los Frailes Sin Cabeza es una señal, JULIACA, va a prosperar en un tiempo no muy lejano, pero antes del progreso, acontecería, hechos que estarían matizado de reclamos, protestas, luchas, el pueblo se levantaría con los brazos arriba; habría muerte, mucha pena, sufrimientos lacerantes.
Alguien dijo también; es un presagio, que habrá cruentos acontecimientos en el penúltimo mes de 1965; en el rezo gutural de los clérigos sin cabeza se escuchaban estos designios ineludibles; el paso del tiempo dio su Veredicto Final; ahora Juliaca, se yergue como la abanderada de los Pueblos del Ande, después de la inmolación de sus mártires y la lucha del pueblo en su conjunto.